miércoles, 21 de mayo de 2008

El universal...


Lo que me encanta de ir a los recitales de Kapanga es que es increible como uno puede llegar a ser tan hipócrita con uno mismo..
Uno está tirado en la cama, ir a un recital o dormir hasta el 2010 es lo mismo. No tiene nada de diferente, pero en un acto de rebeldía contra uno mismo, nos decimos “vamos adelante!!! Hay que salir del agujero interior”. Nos ponemos la remera de GIT que teníamos guardada en el placard, las topper, el celular, llaves, guita, puchos y vamos...
Y ya la energía cambió... que hiciste? En que momento fue? Que pasó??? No sabés pero te encontrás caminando por Corrientes para el Luna Park al cantico de “Me mata, me mata, me mata tu miradaaa”.
El recital empezó tus amigas ya comienzan a mirarte extrañadas, porque vamos a poner los puntos, nosotras fuimos todas juntas no porque nos hayamos conocido en la popular de obras, vamos porque nos invitaron, porque queremos mucho a un integrante, no somos fanaticas de la banda, a algunas nos gusta bastante y a otras poco.
No entienden que yo me sepa casi todos los temas, que me emocione con cada canción. Que esté sonriendo una y otra vez, baile, coree, grite “VAMOS KAPANGA CARAJO”, es decir, que se me vea como una mina medianamente feliz...
Y resulta que es así... el punto culmine donde descubro mi capacidad de cambio de energía es cuando llega el tema conocidísimo de la banda que dice “A través del universo, voy a gritar que te quiero [...] Yo quiero estar con vos, puedo sentir que vuelo...”... en fin... Yo como explicarlo, estaba coreando y gritando realmente creyendo que estaba viviendo mi plenitud del amor. Que había ALGUIEN a quien cantarle esas frases...
De la emoción giro para compartir el cantico con mis amigas y ellas... como si fuera un partido de bochas. Que decepción!!! Resulta que una es la depresiva del grupo, la que está pasandola medio feas, tratando de salir adelante. Y en el mejor momento me dejan sola??? Me niego en mi sentir, no quiero inhibirme, no quiero perderme ese instante de felicidad aunque sea ficticia, no me importa nada, estoy dispuesta a llevarlo a las ultimas consecuencias y en tono implorador evitando caer en las garras de las turras estas amargas les digo:
“Vamos chicas, con la manito arriba moviendola formando de un angulo agudo a uno obtuso, agudo, obtuso, es decir, arengamos y coreamos el tema, cuanto mas fuerte mejor y van a ver que de a poco se la creen, escuchen la letra, como si realmente la sintieran propia, canten mas fuerte, mas fuerte, que las invada la emocion, pero que alegria!!! vamos!!!”...

Una de ellas me siguió y fue realmente emocionante.


Realmente la pasamos muy bien.

1 comentario:

Pablo dijo...

Era una cuestion de actitud estar bien, al final...que bueno no?